Resumen:
En un entorno empresarial cada vez más competitivo, donde los productos y servicios tienden a la estandarización y los consumidores están más informados y exigentes, la gestión de la experiencia del cliente se ha transformado en un factor estratégico clave para el crecimiento sostenible y la diferenciación de las marcas. Ya no alcanza con ofrecer calidad técnica o eficiencia operativa; las empresas que sobresalen son aquellas que entienden, diseñan y gestionan cada interacción como una oportunidad para generar valor emocional y relacional.Diseñar un plan estratégico de implementación para mejorar la experiencia y el servicio al cliente en diferentes industrias, tomando como referencia las prácticas exitosas del modelo Four Seasons, con el propósito de fomentar la fidelización, optimizar procesos relacionales y operativos, y generar una ventaja competitiva sostenible basada en la experiencia del cliente